Los alimentos ancestrales según como el tiempo pasa dejan de ser importantes y remplazados por alimentos producidos en laboratorio con componentes artificiales. Este nuevo alimento ha ido en desmedro de la salud de la población tanto urbana como rural.
Los cereales son poco conocidos, aún en las preparaciones alimenticias del hogar debido a que la mayoría de los miembros de la familias, hombres y mujeres, se han incorporado a las labores industriales y artesanales.
Frente a este panorama, es necesario realizar un nuevo proyecto que rescate los alimentos ancestrales que por su contenido alimenticio mantenía en mejores estados de fortaleza y salud a los trabajadores del campo.
Este producto que es una combinación de cereales cocidos y molidos con la misma forma de producción artesanal, mantiene un alto índice de alimentación que puede terminar con la desnutrición de niños, de jóvenes y adultos mayores. Este producto se conoció en Quichua como “UCHU JACU” (harina fuerte, vamos a la harina, vamos a la molienda) por su contenido de varios cereales molidos (triturados para preparar (coladas) en gastronomía.